Campos de azahar

Las temperaturas crecientes hacen que la savia empiece a moverse y que el árbol salga de su estacionamiento invernal.Los botones casi por arte de magia han empezado a crecer y muchos han comenzado a abrirse, impregnando con su fragancia el ambiente. Realmente uno se siente privilegiado al poder ser testigo de tanta belleza y de poder disfrutar de estos «campos de azahar».

El verde clorofílico queda en un segundo plano y las blancas flores, en todo su esplendor, empiezan a llamar a los primeros abejorros y abejas que, insaciables de nectar, las fecundarán con sus patas colmadas de polen.

Primeros brotes

Empezamos una campaña nueva, los brotes nuevos están creciendo y pronto empezaremos a ver que las yemas de flor destacán sobre el verde cada vez más hasta convertirse en azahar.

Las condiciones climatológicas hacen que haya escasa actividad fotosintética, así las necesidades nutritivas están satisfechas con las reservas en ramas y hojas. Hacia mediados de este mes quizás los días sean más luminosos  y la temperatura aumente, por lo que habrá que hacer las primeras aportaciones nitrogenadas para alimentar todo este crecimiento.