Un invierno inusual

Vaya invierno atípico que tenemos este año. Muchos bendicirán estas temperaturas agradeciendolas por no tener que soportar los días de viento, frio o lluvia; pero la verdad que es que este tiempo lo trastorna todo.
Aquí, en Tocina, en el mes de diciembre las mínimas no han bajado de los 5ºC y las máximas de los 15ºC. Tan solo ha llovido 3 días y os podeis imaginar la situación: tiempo seco, muchos catarros, bronquitis, etc …, sin contar que muchos agricultores de cereal y los olivareros se echen las manos  a la cabeza preocupados por sus cosechas.
Pero ya lo dice el refrán » Nunca llueve a gusto de todos», porque los que si están poniendose las botas son las terrazas y los bares, que tienen el cartel de completo todas las tardes. Aunque por motivos económicos la gente solo se tome un café.
Afortunadamente parece que la cosa está cambiando y las temperaturas están empezando a bajar. Dando una vuelta se pueden ver que los melocotones han terminado de tirar la hoja y pronto empezarán las labores de poda para quitar «Caballitos» y abrir el árbol.

 

 

 

Empezamos 2012

 

Tras el parón de las fiestas empezamos un año que muchos auguran de terrible por la crisis que venimos padeciendo o por los recortes sobre el estado del bienestar que el gobierno de España está anunciando.

Personalmente creo que el bienestar depende de cada persona y cada uno pone su listón donde cree justo. Como agricultor que tantos años a padecido precios ridículos por culpa de los mercados, en los que una cadena indefinida de intermediarios se comian el beneficio del trabajo anual de mi familia, pienso que desde años la situación no puede ir a peor y que mi particular estado del bienestar tocó fondo hace ya casi 8 años, mucho antes de hablar de crisis; por lo que no tuve más remedio que cambiar mi forma de pensar.

Producir más cantidad aún perjudicando la calidad del producto final y con el mínimo gasto parecia hace una década la solución para ganar mucho dinero; esa filosofia capitalista aún nos gobierna y buscamos mejorar nuestro capital en detrimento de las personas que crean o consumen los productos producidos.

Una secuencia rápida o un algoritmo en los que no se tienen en cuenta las situaciones personales o la satisfacción de los empleados y consumidores no puede llegar a buen fin.

Cuando pequeños se nos preguntaban que queriamos ser de mayores, seguro que nadie decia » Ser infelices o insatisfechos por un sueldo». Por dinero se compra nuestra habilidad o cualidad con el objetivo de enriquecer a otra persona que tiene la habilidad o los recursos suficientes para comprarte.

Desde aquí quiero deciros que para mi ese no es el objetivo. Después de muchos años me he dado cuenta que entrar en la dinámica que la vida te impone actualmente solo te estresa, te encasilla y te hacer ser una herramienta del sistema. No, no creais que soy un hombre polémico o antisocial, solo soy un hombre que se ha dado cuenta a base de tropiezos que el objetivo de la vida debe ser la felicidad personal.

En esta felicidad personal quiero incluir también la felicidad de los que me rodean, de mi familia y amigos, ya que si no fuera asi yo no lo sería.

Quiero sinceramente que estas fechas hayan sido para vosotros inolvidables, llenas de Paz, Amor y Felicidad con mayúsculas.  Ahora toca trabajar por nuestra alegría y satisfacción personal.

Desde Tocina puedo deciros que por nuestra parte, mia y de mi familia, podeis contar con nosotros si lo necesitais. Feliz Año Nuevo a todos.

Antonio.